“There was never a child so lovely but his mother was glad to get him to sleep.”

Ralph Waldo Emerson

Existen dos teorías muy opuestas en este ámbito, está la teoría estricta de “Duérmete niño” y la más laxa de la flexibilidad.

¿Cuál es mejor? Probablemente ninguna de las dos.

Es reconocido por los expertos que una rutina ayuda a los niños a sentirse seguros. En este post os damos unas ideas que os pueden ayudar:

* Repetir la rutina todos los días a la misma hora, que sea como un ritual: lavar los dientes, ir al cuarto de baño, cuento, rezar y apagar la luz.

* Animar a que los niños hagan las cosas solos, pero teniendo en cuenta que las hacen lentos, por lo que contar con que todo el proceso va a llevar al menos media hora.

* No hacer actividades que les sobreestimulen justo antes de dormir, como pantallas, juegos de acción o comer alimentos que les puedan excitar como chocolate o azúcar.

* No caer en la tentación de dejarles ir a vuestra cama, cuando lo descubren ya no quieren salir. Intentad mantener ese respeto por la cama de los padres y que sólo puedan ir en ocasiones muy muy especiales.

* Orden en las siestas. Si siguen durmiendo siesta hay que calcular los horarios para que cuando llegue la hora de domir por la noche estén suficientemente cansados.

* ¡Cansarles! Siempre que podáis que jueguen al aire libre, así os garantizareis que duerman mucho mejor además de que siempre es mejor estar al aire libre que con pantallas en casa.

Suerte con el reto, ¡ya nos contaréis si tenéis más trucos para dormir a vuestros hijos!

 

 

 

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: